El Partido Popular gobernará el municipio por primera vez en la democracia con Juan Soler como alcalde

11 de junio 2011_ Getafe ha empezado un capítulo nuevo dentro de su historia. Cientos de personas se agolpaban fuera, en la calle, silbato y cacerola en mano, con el lema “no nos representáis” como embajadores del movimiento #15M. Por la puerta de atrás del Teatro García Lorca, juntos y nerviosos, estaban Pedro Castro y Juan Soler, esperando para dar la bienvenida a Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, cuyo coche estaba a punto de llegar. Eran las 10.20 horas y el resto de representantes de la corporación se movían entre nerviosos, preocupados y emocionados.

Junto los indignados, una larga fila esperaba poder acceder al teatro para apoyar o ser testigos de un hecho histórico, el que se pronosticaba como cambio político de socialista a popular en la localidad. La primera vez en democracia.

Con un lleno hasta la bandera, Aguirre fue recibida a lo grande tanto por los aplausos como por los pitidos que la acompañaron junto al resto de consejeros y personalidades que allí se encontraban asistiendo al pleno de investidura. A continuación, los cargos electos fueron ocupando sus lugares a la espera de que por fin se resolviera el asunto y se anunciara un alcalde municipal.

Dentro del teatro el ambiente estaba tenso. En el momento de la votación, las ovaciones y los silbatos se iban sucediendo a medida que se iba leyendo la votación individual de cada uno de los ediles. “12 votos para Juan Soler, 9 para Pedro Castro y 2 abstenciones, nuevo alcalde de Getafe: Juan Soler”, y el García Lorca estalló.

DECLARACIÓN DE INTENCIONES QUE MARCAN LA LEGISLATURA

Tras la proclamación de Soler como regidor local y tras poner a cada uno de los concejales un cordón conmemorativo, abrazo incluido al alcalde saliente, Pedro Castro, comenzaron las intervenciones de los cuatro portavoces. Todos fueron interrumpidos, abucheados, aplaudidos, silbados e increpados.

Las intervenciones de cada uno de ellos marcan una legislatura que se prevé convulsa y ajetreada. Esto no ha terminado aquí. Jose Luis Morato, portavoz de UPyD, destacó en su discurso que durante esta legislatura “votarían a favor, en contra o se abstendrían de los diferentes puntos a presentar en el pleno, dependiendo de lo que ellos entendieran mejor para los ciudadanos”. Quieren moralizar la vida pública, que haya respeto, “levantar las alfombras” y que se cumplan sus tres requisitos: austeridad, reformas y transparencia.

Eso sí, mandó un aviso “que estemos a favor o en contra de las propuestas no significa que haya una ruptura con el pasado”, porque tal y como destacó el portavoz “Getafe es lo mejor del sur, hasta ahora, por el trabajo que ha hecho en especial Pedro Castro durante estos años”.

El turno de Maria Luis Gollerizo, portavoz de IU, fue más agresivo. Después de afirmar, como era de suponer, que la noticia de un gobierno de derechas en el municipio no era para ellos buena, se resignó a aceptar que la mayoría de los votantes de Getafe hubiesen optado por el PP ya que según la izquierda, (discurso que comparte y difunde también el PSOE), los progresistas siguen ganando en la localidad porque juntos suman 13 concejales.

Sembró dudas sobre los posibles pactos que podían haber nacido entre PP y UPyD y anunció el decálogo político que harían o intentarían que se hiciera cumplir en estos próximos cuatro años: Utilizar todos los recursos posibles para conseguir el pleno empleo, más participación ciudadana, reformas fiscales, instaurar el impuesto de patrimonio, revisión de la ley de financiación local, la defensa de los servicios públicos, ninguna privatización, fomentar la cohesión social, dar más oportunidades a la juventud, leyes contra el racismo y más apoyo medioambiental con el urbanismo sostenible.

Su discurso fue interrumpido más de una decena de voces increpándola al grito de “habéis tenido tiempo en todos los años de gobierno con el PSOE”.

El turno de Pedro Castro, como portavoz del PSOE, tardó en arrancar. El público no le dejaba. “Hay que saber perder y hay que saber ganar”, comenzó con temple. Castro hizo un discurso más personal, señalando a su familia como base y motivo de que él estuviera bien. Agradeció a la Presidenta regional que hubiera acudido al acto “porque aunque haya diferencias políticas, las personales son muy buenas” y felicitó a Juan Soler como alcalde de Getafe advirtiendo a los asistentes que todos debían “ayudarle en su trabajo”.

Recordó que entregaba un ayuntamiento que estaba entre los treinta menos endeudado de todo el país (abucheos) que todo estaba controlado por los órganos pertinentes y que no había nada debajo de la alfombra. “El ayuntamiento ha terminado 2010 con 7 millones de euros de beneficios y con 17 millones de euros en tesorería” informaba. El PP ya ha dicho que una de sus primeras medidas será hacer una auditoría.

Por último, confirmó que trabajaría como portavoz en la oposición, eso sí “les deseo lo mejor pero sólo para estos cuatro años, porque voy a recuperar la alcaldía la próxima legislatura”.

Como portavoz del PP fue nombrado Manuel Lázaro. Su discurso se basó en recordar a la izquierda los votos conseguidos no sólo en Getafe sino en la Comunidad de Madrid y en todo el territorio nacional, “a pesar de todos los esfuerzos que ha hecho el PSOE e IU para tergiversar la realidad de las urnas” y recordándole a Pedro Castro que el incumplimiento de sus promesas es lo que “le han puesto en la oposición”.

Por último intervino Juan Soler como alcalde de Getafe y Presidente de la sesión plenaria. “Pedro Castro merece el mayor de mis respetos, Getafe siempre le recordará y este Ayuntamiento hará también un acto en su honor”.

Tras este brindis comenzó diciéndole a los asistentes que no hay “gobiernos inamovibles”, que los cambios favorecen la entrada de nuevas ideas, que tan sólo estará dos legislaturas y que quiere “romper con los bandos” de izquierdas y derechas que hay en el municipio y el clientelismo para que tan sólo haya ciudadanos.

Tras agradecer a su familia el apoyo prestado, al PP de Getafe su buen trabajo y recibimiento y a Esperanza Aguirre su confianza, se levantó la sesión.

Fuera, en la calle, seguían los cientos de indignados pitando y silbando. Dentro, en los pasillos, las cámaras de televisión, los fotógrafos y las preguntas de los periodistas esquivaban a concejales que se abrazaban, cargos que se enjugaban lágrimas, asesores que se miraban y en definitiva espectadores que contemplaban, absortos, cómo se escribía el último párrafo del mandato de Pedro Castro como alcalde. De momento.

Informa_ Sonia Baños

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