Unas elecciones históricas, unos ‘sueños’ rotos, una convulsa legislatura

24 de mayo 2011_ Nadie se esperaba que UPyD en Getafe sacara dos concejales. Los partidos, que se pasan la campaña electoral haciendo encuestas, se han quedado descuadrados ante la decisión de los ciudadanos. Excepto los partidos minoritarios (IU y UPyD) las dos grandes formaciones se encuentran en una situación difícil en la cual se verán sumergidos toda una legislatura.

Se acabó la comodidad de la coalición PSOE-IU, los cargos de confianza de pastoreo, las empresas públicas repletas de favores y el ‘todo vale’ que ha reinado en la localidad durante décadas. Ahora ha entrado un nuevo jugador y su postura no es la de entrar en el ‘rebaño’. Los nervios están a flor de piel y pueden desembocar en crisis de ansiedad.

Todos están expectantes a los acontecimientos que saldrán de tensas reuniones e indigestas comidas. Estos días son históricos para Getafe. Pero el mal sabor de boca está, en unos y otros, empezando por el PSOE. ¿Cómo encajar que se hayan perdido 4 concejales en una legislatura? Tras una carrera política por parte de Pedro Castro, que arrasó campaña tras campaña en la localidad, tras ser uno de los alcaldes más queridos, tras convertirse en el alcalde de los alcaldes españoles, pasa a verse en una situación donde, no sólo no tiene el control, sino que ve como todo se diluye a su alrededor.

Si consigue un acuerdo programático con UPyD, y por otro lado IU acepta formar gobierno con ellos (que tampoco está claro), gobernaría en una situación penosa, tensa e innecesaria, sobre todo como persona.

Pedro Castro ha hecho mucho por esta ciudad, no hay que olvidarse nunca de esto. Él hizo de una aldea con calles de arena una urbe puntera, rica en productividad y conocimiento. Pero paró hace dos legislaturas. Lleva ocho años dando palos de ciego porque no se puede estar siempre al cien por cien. Las ideas, los discursos, el liderazgo, se agotan. Cometió el error de prescindir de los mejores para rodearse de muchos palmeros. Gente sin preparación sobre gestión que a todo le han dicho que sí. El resultado es un mal gobierno y una pésima campaña. Castro no se tenía que haber presentado a estas elecciones, tenía que haber colgado los guantes bajo un gran homenaje no sólo del partido, sino de la ciudadanía, la cual un día le cogió hasta cariño y ahora cree que ha pecado de avaricia política.

Si no consigue un pacto con UPyD pasaría a la oposición. No veo a Pedro Castro en el otro lado. No creo que lo merezca, él hizo ya su papel. Pero si se va, lo hará por la puerta de atrás con incluso el sentimiento de alguno de que al perder, abandona el barco cuando están achicando el agua. Los suyos deberían respetar sus canas y abrirle al menos las atoradas puertas.

Por otro lado está el PP y el que se postula como el nuevo alcalde de Getafe, Juan Soler. Está contento, pero no pletórico. Quedarse en 12 no es un resultado para tirar cohetes. El pueblo ha castigado al PSOE, pero ha premiado a UPyD e IU, no a una derecha que debería haber barrido sacando 14 o incluso 15 concejales. El motivo, no está claro. Quizás el handicap de una campaña de un nuevo rostro en tan sólo 3 meses ha sido elevado. A pesar de los esfuerzos ha conseguido que se le conozca, pero no llegar al corazón de una ciudadanía que es muy suya y muy sentida. El hecho es que ha sido la lista más votada y que podría gobernar en minoría. Que se prepare, va a tener a todas las plataformas, movimientos sociales, asociaciones, etc, etc, que han sido históricos apoyos de Castro y la izquierda, frente a su gobierno, haga lo que haga. Le van a montar más huelgas y manifestación que días tiene el año. Puedo equivocarme, se verá.

Jose Luis Morato, el nombre que más se pronuncia ahora en la localidad, ha pasado de pedir por favor que le escucharan y dejaran a UPyD participar como partido, a estar saturado de llamadas. Tendrá que hacer un cursillo acelerado de cómo hablar con los medios, cómo negociar, cómo decidir, cómo pactar. Todo lo tiene en su mano y además responde por su compañera de batalla, en quien confía y descarta, a pesar de los múltiples comentarios y cavilaciones que se están haciendo, que vaya a tomar otras decisiones más personales. También se verá.

Si es consecuente con lo que ha dicho durante la campaña no querrá ver a Pedro Castro de nuevo alcalde. Lo ha dicho por activa y por pasiva. No cree en un gobierno en coalición, respeta la decisión de los ciudadanos que no han optado por el PSOE y no quiere pasear con el resto del ganado por la cañada Real. Quiere poner sobre la mesa lo que le ha dicho la propia gente en la calle: Austeridad, cumplimiento de promesas electorales, apuestas por lo público y buena gestión.

Todo parece muy sencillo pero a puerta cerrada los intereses de los otros partidos son tantos, se juegan tanto, que llegará un momento en el que la presión puede pasar factura. Quedan 17 días para saber quien gobernará en la Capital del Sur, en la Cuna de la Aviación Española, en la Ciudad Universitaria y se antojan duros.

Hay quienes están disfrutando y hay quienes miran a su alrededor y no saben dónde poner las cajas de su despacho. De momento, ese ‘loco’ que pidió que le ‘dejaran soñar un poco más’ se ha despertado de golpe. Ya lo dijo Calderón: “¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.

Opinión escrita por: Sonia Baños

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