El fin de la ordenanza es represivo y sancionador, en lugar de prevenir y educar. Los populares consideran que genera inseguridad jurídica, pudiendo darse un abuso de los derechos de los ciudadanos

El Partido Popular de Getafe ha solicitado en el día de hoy la retirada de la ordenanza de convivencia, tras presentar una enmienda a la totalidad a dicha normativa, actualmente en periodo de alegaciones, y que fue aprobada inicialmente por los socialistas envuelta en gran polémica.

Los populares critican el carácter represivo y sancionador de la ordenanza, “algo tan importante como la vida de nuestros vecinos no puede ser regulado desde la prohibición, la intolerancia y la falta de diálogo, sino desde la prevención y la educación, aunque queda claro que estás no son las prioridades del Gobierno socialista”, ha señalado Carlos González, portavoz del Partido Popular de Getafe, quien ha echado en falta que “se ofrezcan alternativas frente a las restricciones, como por poner un ejemplo, que no se puedan hacer malabares o skate cuando no hay espacios habilitados para ello en la ciudad”.

Al tiempo, también han denunciado el afán recaudador de la normativa que “pretende seguir exprimiendo los bolsillos de nuestros ciudadanos”, con multas que van desde los 750 a 3.000 euros.

Otro de los puntos negros de la normativa es que genera “cierta inseguridad jurídica”, pudiendo darse un abuso de los derechos ciudadanos a la hora de aplicar la ordenanza. En este sentido, se plantea la creación de un servicio de mediación para este fin, pero en ningún momento se define cuáles serán sus competencias, atribuciones, funciones, personal o procedimientos para recurrir, algo que para González “deja desprotegido al vecino y expuesto a la arbitrariedad ante multas que pueden llegar hasta los 3.000 euros”.

En definitiva, para los populares se trata de una ordenanza “genérica, que no tiene en cuenta las particularidades de nuestra ciudad”. Por ello ha tildado de “incongruencia” que se pretenda poner en marcha cuando aún no se ha desarrollado el Plan de Convivencia, que debe ser el que marque las necesidades de los ciudadanos, la problemática del municipio y ofrezca alternativas a los vecinos.

Polémica ordenanza
El Partido Popular vuelve a mostrar su rechazo a esta ordenanza de convivencia que pretende poner en marcha el Gobierno socialista (con el rechazo no sólo del PP sino también de sus socios en el gobierno, IU), y para la que no ha contado con la participación de los vecinos de Getafe, una de las denuncias principales de los populares.

La normativa, que contempla multas de hasta 3.000 euros recoge entre su articulado sancionar actividades como jugar a la pelota, lavarse las manos en una fuente o tender la ropa. Entre los puntos más controvertidos que incluía: multar a los vecinos con 750 por insultar al alcalde socialista Pedro Castro, el mismo que llamó “tonto de los cojones” a los votantes de la derecha.