24 de marzo 2014 – El Grupo Socialista ha realizado al Gobierno Municipal una serie de preguntas en relación a las fiestas de los barrios para este año 2014.

Desde el Grupo Socialista solicitamos conocer cuál es la posición del Gobierno Municipal con respecto a las fiestas de los barrios, si van a establecer algún tipo de subvención para su realización y si va a poner o no una vez más dificultades a la hora de conceder autorización de uso de espacios públicos para la realización de las actividades en cada barrio.

Desde la llegada de Soler al Ayuntamiento de Getafe costumbres arraigadas en la ciudad han sido poco a poco dificultadas por su gobierno, hasta el punto de llegar a prohibirse el año pasado las fiestas del barrio de San Isidro, y celebrarse la del resto de los barrios a regañadientes y con muchísimas dificultades.

Intentos de censura en los pregones realizados por las asociaciones, trabas a la hora de acceder a subvenciones, impedimentos en la concesión de espacios públicos, silencio a las peticiones de reuniones con el gobierno, han sido desde mediados de 2011 las actitudes que las asociaciones y entidades vecinales  llevan sufriendo por parte del Alcalde y sus Concejales.

Prueba de todo ello son las fiestas de San Isidro, las más inmediatas, cuya comisión de festejos ha realizado ya por registro cuatro peticiones de autorización de uso de espacios en la calle que no han sido contestadas, como si las calles y las plazas pertenecieran al PP. Además se ha dado orden expresa a determinadas entidades para prohibirse su participación en las comisiones de fiestas.

Tradicionalmente las fiestas de los barrios en Getafe eran realizadas de manera participativa por las asociaciones y movimientos vecinales de cada barrio a través de una Comisión de Festejos. El Gobierno de Soler ha intentado un año tras otro y barrio a barrio, prohibir, imponer  y censurar  llegando incluso a suspender las fiestas de un barrio al no plegarse la Comisión de Festejos a los caprichos y peticiones de Soler y su Gobierno.

Es tremendamente preocupante la actitud de Soler primero con todas las tradiciones vecinales de la ciudad, pero más aún cuando hablamos de cualquier espacio o actividad en el que los vecinos y vecinas puedan expresar libremente sus necesidades o reclamaciones al Gobierno Municipal. En todas las estas actividades se intenta censurar o clausurar la actividad.