En junio de 2002 el alcalde, Pedro Castro, buzoneó una carta informativa a los vecinos de Perales del Río comunicándoles la buena nueva, la construcción de un nuevo centro cívico para el barrio. En mayo de 2004, una vez que se cedió el terreno a la junta de Compensación del PAU y se adjudicó las obras a la empresa constructora, Sacresa, se puso la primera piedra. Ocho años después, en octubre de 2010, el concejal de Urbanismo, José Manuel Vázquez, informa a los vecinos de que finalmente se abrirá al público a principios de 2011. “Hemos pasado infinidad de problemas”, admite Vázquez. Uno de ellos, el más grave, deriva del concurso de acreedores que presenta Sacresa, y que deja sin terminar el centro. Sin mover una sola baldosa han estado casi dos años.

Ahora la Junta de Compensación se va a hacer cargo de la infraestructura y la parte exterior será a cuenta de la concejalía de Obras, como cerrar los colectores, la luz y el cerramiento.

El coste del centro cívico así como su ejecución es una carga de la Junta de Compensación. Sacresa está en concurso de acreedores pero tiene que cumplir lo convenido y todo lo que no cumpla lo adelantará  el ayuntamiento, “asumiendo el coste que luego se reclamará vía judicial”, según ha asegurado el alcalde Pedro Castro.

Adiós a 22 años de centro cívico

Con 2.259 metros cuadrados de superficie construida y un total de 4.000 de parcela, el nuevo centro cívico de Perales del Río releva al que tenía hace más de 20 años. Aulas, talleres, centros de reunión, ludotecas, salón de actos, todo conectado con las nuevas tecnologías y adaptado a las necesidades de unos vecinos que aportaron hace años sus ideas sobre lo que necesitaban en un barrio muy alejado del centro de la ciudad.

Atrás quedará el centro cívico actual que ha servido de múltiples actividades, ofreció una sala para Correos, otra para la consulta del doctor, hubo un tiempo en el que estuvo la Policía local y otro en que estaba la Farmacia, “hasta un bar hubo, porque no había nada en las cuatro casas que formaban Perales”. El nuevo desarrollo del PAU ha traído a más vecinos que hacían pequeño este espacio vecinal.

Durante la visita decenas de personas, integrantes de asociaciones vecinales, acudieron también a lo que se vislumbra como “el más amplio y moderno edificio” que como centro cívico tiene la localidad.